NO HAY EMPOWERMENT SIN INTELIGENCIA EMOCIONAL

En toda organización para existir hay tres funciones básicas, realizar, conectar e integrar. La pandemia hace que para realizar haya que modificar los modos de conectar e integrar. El trabajo remoto hace mas compleja la gestión en cuanto el núcleo de la producción (todavía) este en la gestión humana y sabemos que las personas deben tener distancia entre si. Lo social, el cara a cara los afectos contenidos y las emociones.

Las personas trabajando desde sus casas o en espacios de coworking quedan aisladas de sus contextos laborales (compañeros, jefes, coordinados, colaboradores etc.). Deben trabajar en otras condiciones. Resurge entonces el tema del empoderamiento (empowerment). Alguien o alguienes empoderan y otros son empoderados. Esto implica un cambio en el modelo relacional de la verticalidad. Se traspasa al colaborador el control de su tarea, encontrar y aplicar soluciones a los problemas que se le presentan, tomar decisiones y moverse con autonomía. Es una nueva competencia que todos deberán asumir. El cambio es para todos los participantes.

Para que esto funcione bien, es necesario que todos apliquen su inteligencia emocional. Es pasar del liderazgo y la obediencia a la coordinación, de la dependencia a la autonomía.

En el trabajo, esta competencia, INTELIGENCIA EMOCIONAL es la capacidad de poder reconocer dentro de si mismo que se está sintiendo y poder decodificar cuanto tiene que ver con la tarea en si misma y cuanto tiene que ver con otras cosas que uno esta viviendo. Reconocer esto permite no mezclar/se trabajo e identidad. Preserva aparición de motivaciones discriminando el que y para que, cuidando los objetivos. Poder utilizar la función empática, sintonizar lo que le pasa al otro y que tiene que ver con uno, regulando la afinidad con el otro ya que operamos en medios de gran diversidad de personas.

Y por último optimizar las habilidades sociales y cito textualmente a Daniel Goleman que las define así

“Manejar bien las emociones en una relación e interpretar adecuadamente las situaciones y las redes sociales; interactuar sin dificultad;  utilizar estas habilidades para persuadir y dirigir, negociar y resolver disputas, para la cooperación y el trabajo de equipo”